Por qué duele más al bajar que al subir
Al bajar una grada, el cuádriceps no impulsa: frena. Trabaja alargándose para controlar el descenso del peso del cuerpo, y ese tipo de contracción genera mucha más tensión que la de subir.
Al mismo tiempo, la rótula se comprime contra el fémur. Con la rodilla flexionada y el cuerpo bajando, la presión en esa zona es varias veces el peso corporal. Si el cartílago de esa articulación está irritado o desgastado, ese es justo el gesto que lo delata.
Las causas más frecuentes
El dolor al bajar escaleras aparece asociado a distintas condiciones, entre ellas:
- Dolor patelofemoral, cuando la rótula no se desliza de forma óptima sobre el fémur.
- Desgaste o reblandecimiento del cartílago de la rótula.
- Lesiones de menisco, sobre todo si además hay bloqueo o sensación de que la rodilla se traba.
- Debilidad del cuádriceps o de la musculatura de la cadera, que deja la rodilla sin control durante el descenso.
- Sobrecarga reciente por un aumento rápido de actividad, cambio de calzado o de superficie de entrenamiento.
Qué podés hacer mientras tanto
Antes de una valoración, algunas medidas suelen ayudar a controlar los síntomas:
- Bajar apoyando toda la planta del pie y sosteniéndote del pasamanos para repartir la carga.
- Evitar por unos días las actividades que reproducen el dolor, sin dejar de moverte del todo.
- Trabajar fuerza de cuádriceps y glúteo con ejercicios que no provoquen molestia.
- Revisar si el dolor coincide con un cambio reciente de rutina, calzado o volumen de entrenamiento.
Cuándo no conviene esperar
- La rodilla se traba, se bloquea o falla al apoyar.
- Se hincha de forma repetida después de la actividad.
- El dolor te despierta de noche.
- No mejora después de seis semanas de reposo relativo y fisioterapia.
- Hubo un golpe o un giro brusco que marcó el inicio del dolor.
Tratamientos relacionados
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica. Cada rodilla es distinta y el tratamiento adecuado depende del diagnóstico.