El reemplazo total de rodilla es una cirugía indicada en pacientes con daño avanzado de la articulación, generalmente asociado a artrosis, cuando el dolor y la limitación de movimiento afectan significativamente las actividades cotidianas y otros tratamientos ya no ofrecen un alivio adecuado.
Durante la cirugía se retiran de manera precisa las superficies articulares que presentan un deterioro avanzado y se colocan componentes protésicos que reemplazan las zonas dañadas de la articulación.
La planificación de la cirugía se realiza de forma individualizada, teniendo en cuenta la anatomía de la rodilla, el grado de desgaste, la alineación de la extremidad y las características particulares de cada paciente.
Después de la cirugía comienza un proceso progresivo de recuperación y rehabilitación, fundamental para recuperar movilidad, fuerza y función.
2 días
A las 24 horas
Desde los 5 días
Puede considerarse en pacientes con:
No todo paciente con artrosis o dolor de rodilla necesita una prótesis. En etapas menos avanzadas pueden existir alternativas como fisioterapia, modificación de actividades, tratamiento farmacológico, terapias ortobiológicas u otros procedimientos, dependiendo de cada caso.
La indicación de un reemplazo de rodilla se realiza después de una valoración especializada que incluye los síntomas, el examen físico y los estudios de imagen, buscando determinar el tratamiento más apropiado para cada paciente.
En la mayoría de los casos, 2 días para manejo del dolor y control de drenajes.
No se recomienda antes de los 5 días por riesgos de trombosis.
En la mayoría de los casos a las 24 horas, a veces antes.
La cirugía robótica nos ofrece precisión en la corrección en casos específicos. Ambos obtienen resultados finales similares.