La inestabilidad de hombro ocurre cuando la articulación pierde la capacidad de mantenerse estable durante determinados movimientos, pudiendo provocar episodios de luxación —cuando el hombro se sale completamente de su posición— o subluxación.
Cuando estos episodios son recurrentes, existe daño en las estructuras que estabilizan la articulación o la inestabilidad limita la actividad cotidiana o deportiva, puede ser necesario realizar un tratamiento quirúrgico para recuperar la estabilidad y función del hombro.
La cirugía busca reparar o reconstruir las estructuras responsables de mantener estable la articulación.
Dependiendo del tipo de lesión, la anatomía del paciente y la presencia de daño óseo, el procedimiento puede realizarse mediante artroscopia de hombro, utilizando pequeñas incisiones y una cámara para reparar las estructuras lesionadas, o mediante otras técnicas de estabilización cuando el caso lo requiere.
La técnica quirúrgica se selecciona de manera individualizada después de estudiar las características específicas de la lesión.
Puede considerarse en pacientes con: